EEUU, con su super-chachi-mega-guay presidente a la cabeza ha asesinado-ejecutado a Osama Bin Laden, según su propia versión y poco después han arrojado el cadáver al mar, en base a, según dicen, procedimientos musulmanes, cualquiera sabe … Su mujer y sus hijos no tendrán un lugar en el que llorar su cadáver. Tampoco sé si querrían hacerlo la verdad.
No voy a decir que este tío, al que los propios EEUU han financiado y entrenado en el pasado para expulsar a los soviéticos de Afganistán, no fuera malo malísimo, pero sin un juicio, sin un tribunal internacional que lo haya juzgado y condenado, la policía del mundo, ha entrado en un país en el que ha reconocido que no informó a su gobierno, y lo ha matado cuando, nuevamente según su propia versión, estaba desarmado. Una decisión tomada por el país más poderoso del mundo, el mismo que afirmó que en Irak había armas de destrucción masiva. Poco después, los mercados bursátiles han cambiado al alza mientras que el petróleo ha bajado sensiblemente. Inmediatamente después de darse a conocer la noticia, el Gobierno español ha felicitado al gobierno estadounidense por su éxito en la operación.
No pretendo ser el abogado del diablo, pero tiene cierta gracia que todo esto haya sido comandado por un recientemente galardonado Premio Nóbel de la Paz.
Gandhi no lo ganó jamás, aunque si estuvo nominado. Hitler también. Cosas que pasan. Es para ir a mear y no echar gota.
PD: Adiós Japón, ya nadie se acuerda de ti.
